Curcuma : anticancerígena

02 t32 curcumaLa Curcuma (Turmenic) ha sido mencionada como poderosa sustancia anti-cancerígena en el pasado, pero nuevas investigaciones han echado más luz sobre la capacidad para bloquear el crecimiento del cáncer.

Esto se debe a la habilidad única de su componente básico que permite bloquear una enzima que facilita el desarrollo del cáncer de cuello y cabeza.

Investigadores de la UCLA (Universidad Católica de Los Angeles) descubrieron que el Curcumin (que es su componente principal y que también le da el color a la Curcuma) posee esas propiedades bloqueantes del cáncer en un estudio con 21 pacientes que sufrían cáncer de cabeza y cuello.

Estos pacientes recibieron 2 tabletas masticables de 1.000 miligramos de esa sustancia cada uno, posteriormente un laboratorio independiente de Maryland evaluaba los resultados.

Lo que el laboratorio encontró en las bocas de los pacientes fué que las enzimas responsables de promover el desarrollo y el crecimiento del cáncer fueron inhibidas por la suplementación de Curcumin.

Por consiguiente, el consumo de Curcumin interrumpió el desarrollo de las células malignas.

En investigaciones previas se había demostrado que habían reducido los tumores hasta en un 81% lo cual reafirma la creencia de que la sustancia es un anti-cancerígeno natural.

La Curcuma es muy usada como especie en países del sur de Asia y Medio Oriente, pero poco conocida en Occidente, incluso son poco conocidas sus propiedades por muchos profesionales médicos, y también es un excelente proveedor de vitamina D.

La Curcuma es una de las pocas hierbas por las cuales el gobierno de la India ha luchado exitosamente para impedir que algunas empresas puedan patentarla con fines medicinales.

El Turmeric o Curcuma tiene un buen historial que reconoce su eficacia en la curación, no es raro ver a los indios nativos mezclando Curcuma pura en polvo con leche cuando se han lastimado.

A partir de estos estudios y comprobaciones en laboratorios podemos decir una vez más que “los viejos de antes” tenían razón y que por “algo” la querían patentar las industrias farmacéuticas